Paño Calma

El paño Calma es un bordado a mano realizado durante la cuarenta por el Covid19.

Nace de la contemplación de la naturaleza, la incertidumbre que generan las crisis y la necesidad de documentar a través de las texturas la transformación de nuestra realidad.

Durante dos meses, mi paisaje fue un pedazo de Costa Brava catalana, lo que me produjo el deseo de realizar un trabajo pausado, registrar los cambios de la naturaleza sin intervención humana, como el viento, el movimiento del mar, el cambio de la luz, el crecimiento de las flores por la llegada de la primavera. La vida en contemplación.

Como lienzo tenemos un paño de cocina que nos recuerda la vuelta a lo doméstico, el cuidado de lo íntimo, el espacio privado. La cocina es el lugar donde satisfacemos una de las necesidades primordiales: comer. Para el psicoanálisis en los sueños de las casas, la cocina simboliza el lugar de las transformaciones alquímicas o las transformaciones psíquicas, es decir, un momento de la evolución interior.

La cocina y el bordado son ambos símbolo femenino, con el sentido de refugio, protección.

Bordar es crear formas nuevas. Es un alumbramiento, todo sucede como si se tradujese en lenguaje simple y universal una misteriosa anatomía. Es un relato sobre el desarrollo de los días y el encadenamiento de los actos.

El paño Calma es un bordado a mano pausado y positivo. Nos coloca en un lugar asertivo con la naturaleza, nuestra dimensión es efímera y ella es eterna.

El paño Calma es pieza única.